Foliculitis

Foliculitis, síntomas y tratamientos

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo, y también el más propenso a sufrir daños. Al estar expuesta al sol, el roce de la ropa, procedimientos estéticos, entre otras cosas, puede verse afectada de diversas maneras. Nuestra dermis alberga pelo como método de protección, y cada uno de ellos crece a partir de un folículo piloso. Cuando los mismos se infectan, pueden ser una molestia, que comúnmente se conoce como foliculitis.

Los síntomas de la foliculitis son fáciles de detectar. Una vez determinada esta complicación, es momento de buscar una cura para ella. Los tratamientos para la foliculitis son diversos, y en este post detallaremos todo lo que debes saber sobre dicha afección.

¿Qué es la foliculitis?

Se trata de una infección cutánea que afecta a los folículos. Al desarrollarse, estos agujeros en la piel comienzan a inflamarse a causa de alguna bacteria u hongo que ha ingresado en ellos. En sus inicios, la afección se muestra como espinillas de color blanco, que en su estado crónico puede convertirse en úlceras incurables. Son muchas las molestias que acompañan a esta enfermedad, entre ellas la comezón y la vergüenza de poseer estas pústulas.

Cuando se trata de un caso simple, teniendo algunos cuidados especiales, el problema puede desaparecer en unos días. Sin embargo, si se hace más grave, la foliculitis puede dejar cicatrices muy evidentes y llevar a la pérdida del pelo. Es entonces cuando se hace necesario consultar a un profesional para tratar el problema de forma médica.

¿Por qué se produce la foliculitis?

La causa de la foliculitis más común es la contaminación folicular por parte de una bacteria conocida como estafilococo. Pero no es la única razón por la que estos pilares del cabello enferman. Otra de las razones que producen la afección, son los hongos, virus y en muchos casos, vellos que crecen hacia adentro de la piel. Las únicas áreas que no están propensas a sufrirla son las palmas de las manos, los labios, las membranas mucosas y las plantas de los pies.

Tipos de foliculitis

  • Foliculitis bacteriana: Se experimenta como bultos de pus formados a partir de una bacteria que entra al cuerpo a través de una herida.
  • Foliculitis del jacuzzi: Se muestra como protuberancias rojizas que causan picazón, formadas por bacterias que se encuentran en piscinas o jacuzzis climatizados.
  • Vello encarnado: Aparece cuando el vello comienza a crecer hacia adentro, formando una inflamación en el folículo. La desarrollan principalmente personas que afeitan su piel.
  • Foliculitis Malasseziana: Creada por un hongo que provoca grandes protuberancias rojizas y llenas de pus.

¿Cuáles son los síntomas de la foliculitis?

Los síntomas que pueden presentarse al padecer algún tipo de foliculitis, son:

  • Inflamación alrededor de los folículos, de tonalidad roja con puntas blancas.
  • Heridas redondas llenas de pus que al romper forman una costra.
  • Ardor y comezón de la dermis.
  • Mayor sensibilidad en un área de la piel.

¿Cómo diagnosticar la foliculitis?

Es posible realizar un diagnóstico de foliculitis con solo observar la zona afectada. No obstante, es posible que el médico desee analizar los antecedentes clínicos del paciente. También puede determinarse la enfermedad al someter la piel a un examen microscópico. En casos complejos el profesional tomará muestras de la piel infectada para conocer el origen del problema. De ser necesario podría efectuarse una biopsia para descartar algún tipo de cáncer.

¿De qué manera puede tratarse la foliculitis?

Según el tipo de infección presente y su magnitud, dependerá el tratamiento que se le aplique. Se tomarán en cuenta las preferencias del paciente y el cuidado personal que haya dado a su piel con anterioridad. Entre los procedimientos que se llevan a cabo para curar la foliculitis se encuentran el uso de medicamentos e intervenciones especiales.

Medicamentos

  • Cosméticos tópicos o tabletas para controlar la enfermedad. Por lo general se trata de gel o pastillas antibióticas que ayudan a erradicar la foliculitis.
  • Lociones, pastillas y champú para atacar los hongos. En casos donde la infección es causada por levaduras, los antibióticos no pueden curar la enfermedad. Por esta razón, utilizar medicamentos antifúngicos será lo más apropiado.
  • Píldoras o pomadas antiinflamatorias. Ciertas circunstancias pueden requerir utilizar cremas compuestas de esteroides para disminuir la comezón causada por la foliculitis
  • Combinación de medicamentos antivirales. Conocida como terapia antirretroviral, está destinada a las personas con VIH, los cuales suelen presentar algún tipo de foliculitis. Al ser administrados estos fármacos, los síntomas de la foliculitis pueden mejorar.

Otras intervenciones

  • Cirugía simple: Se realiza cuando las protuberancias causadas por la foliculitis son de tamaño considerable. En estos casos el profesional se encargará de drenar el contenido infectado del forúnculo. Aliviando con esto el dolor causado por la presión en la piel, permitiendo una recuperación más rápida con cicatrices menos visibles.
  • Depilación con láser: Cuando la foliculitis es un problema recurrente que no se mantiene controlado con otros tratamientos, la depilación láser puede ser la solución definitiva. Con este procedimiento se destruyen los folículos pilosos, por lo que el vello no vuelve a brotar. Sin embargo se trata de un proceso costoso que puede traer efectos secundarios como manchas, cicatrices o ampollas en la piel.

Tratamientos alternos para la foliculitis

Algunos casos de foliculitis pueden tratarse de una forma mucho más simple desde casa. Al aplicar algunos tratamientos en el hogar, se reducen las molestias, se consigue una recuperación rápida y se impide la extensión de la enfermedad.

  • Colocar compresas calientes en la zona en diferentes momentos del día para reducir la inflamación. Preferiblemente humedecerla con agua salada  para ayudar a drenar el área.
  • Utilizar productos antibióticos de venta libre, como cremas, champú o jabones para reducir los efectos de la infección.
  • Aplicar cremas calmantes que mitiguen la comezón cutánea.
  • Mantener la dermis enferma siempre limpia. Para ello es aconsejable asear en dos oportunidades diarias la piel con jabón antibacterial. Al secar la zona, debe utilizarse un paño totalmente limpio que no sea compartido.
  • Lavar todos los elementos que tengan contacto con el área enferma, utilizando agua caliente.
  • Evitar afeitar la zona hasta que la piel consiga recuperarse por completo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *