¿Qué es el trasplante capilar infectado?

¿Qué es un trasplante capilar infectado?

El trasplante de pelo es un proceso sencillo, sin embargo, no deja de ser una cirugía. Como toda intervención quirúrgica, pueden manifestarse efectos secundarios que compliquen la recuperación. De los diversos inconvenientes que pueden surgir tras esta operación, el trasplante capilar infectado es una posibilidad. Aunque cada vez menos frecuentes, gracias a los avances en el tratamiento, sigue siendo un riesgo que aparecerá en el cuero cabelludo ante un mal cuidado.

Los trasplantes capilares son formas definitivas de combatir la alopecia. Es el único tratamiento que puede erradicar una calvicie irreversible. Puede ser efectuado gracias a diversos tipos de implantación, en una clínica de trasplante capilar. Donde un grupo de especialistas altamente cualificados se encargarán de que todo progrese adecuadamente. No obstante, la infección luego de un implante capilar puede ocurrir por razones que describiremos a continuación.

¿Por qué se infecta el trasplante de cabello?

Los microbios necesitan una puerta de acceso al interior del cuerpo para hacer su trabajo. La piel impide que esto suceda, sirviendo como una enorme capa protectora, evitando que cualquier bacteria pueda entrar al organismo. Desafortunadamente, la piel es propensa a sufrir muchos daños que llevan a abrir canales entre sus capas. Bien sea por cortes, quemaduras, perforaciones, entre otras cosas.

Los trasplantes de pelo se realizan en el cuero cabelludo, piel que cubre la cabeza. Por lo que esta zona, al ser perforada para extraer unidades foliculares y posteriormente llevar a cabo el injerto capilar, se vuelve vulnerable.

Causas de un trasplante capilar infectado

Un injerto capilar infectado es principalmente consecuencia de un postoperatorio poco higiénico. Se trata de un descuido en las indicaciones dadas por el médico posterior a la cirugía, para mantener el resultado en perfecto estado.

En este tipo de intervenciones es cada vez menos frecuente presentar inconvenientes. No obstante, cuando ocurren, la infección de trasplante capilar es de las complicaciones más comunes. Ocurre por la proliferación bacteriana en el cuero cabelludo, por un virus adquirido en esta área o la formación de hongos en los folículos trasplantados. Debido a la ejecución carente de asepsia de la cirugía, utilización de implementos contaminados o lo más habitual, recuperación descuidada.

¿Cómo saber que el cuero cabelludo se ha infectado?

En un primer momento, determinar que se ha desarrollado una infección en la implantación capilar es complicado. Posterior a la cirugía, es normal manifestar ciertas molestias debido a la manipulación del cuero cabelludo. Esto puede crear una confusión entre lo que puede ser normal durante la recuperación y lo que no. Siendo los síntomas de una infección en los trasplantes capilares los siguientes:

  • Cuero cabelludo enrojecido.
  • Piel inflamada.
  • Sensación molesta, incluso dolor en la zona tratada.
  • Ardor constante en el cuero cabelludo.
  • Presencia de sangre en la cabeza.

Es habitual que durante los primeros días después de la operación, el cuero cabelludo experimente molestias y enrojecimiento. Estos síntomas irán desapareciendo gradualmente. En cambio, cuando se trata de una infección, el problema se hará peor con el paso de los días. Llegando a percibir una hinchazón dolorosa, sangre en los injertos y falta de progreso en el crecimiento del cabello.

¿Cómo prevenir la infección de un trasplante de cabello?

La infección de un trasplante capilar es una situación con la que se ha vivido desde que este procedimiento comenzó a realizarse. Gracias a los avances en la tecnología y métodos de ejecución de injertos, esta posibilidad es cada vez menor. Los expertos se toman muy en serio los cuidados antes, durante y después de la intervención para evitar esta o cualquier otra complicación. Por ello, tomar algunas previsiones ayudará a que la operación sea del todo exitosa.

Escoger una clínica capilar prestigiosa

Es la principal forma de evitar acabar con un injerto de pelo infectado. Elegir una clínica especializada en estos tratamientos, con las condiciones ideales para su ejecución, es muy beneficioso. En ellas se es atendido por personal con la mejor preparación, equipos de última generación y técnicas novedosas. Garantizando así que todo el proceso se llevará a cabo de forma higiénica y sin posibles contratiempos.

No tocar la cabeza

Colocar las unidades foliculares tomadas del área donante en la zona receptora, es posible gracia a micro incisiones. Son canales abiertos en el cuero cabelludo por los que fácilmente pueden acceder bacterias. Por eso es de gran importancia evitar un contacto entre las manos posiblemente contaminadas, con la cabeza. Solo será posible manipular los injertos cuando las mismas estén perfectamente desinfectadas. Siendo aún un riesgo.

Prohibido rascar

Las heridas causadas por las incisiones comenzarán a sanar rápidamente, creando costras sobre cada injerto para protegerlos. Este proceso de curación traerá consigo una insoportable sensación de comezón en la cabeza. Aunque pueda resultar tentador rascar la zona hasta aliviar las molestias, es necesario evitarlo. Romper estas costras no solo abrirá las puertas a las bacterias para contaminar. También es la causa principal de pérdida de los injertos.

Las bebidas alcohólicas y el cigarrillo deben evitarse

En cualquier tratamiento médico que se realiza, las principales prohibiciones durante la recuperación son el consumo de alcohol y cigarrillos. La razón de ello y por lo que se mantiene en los trasplantes capilares, es que ambos productos retrasan la sanación de las heridas. Una incisión que tarda en cerrar es más propensa a la proliferación bacteriana, lo que se traduce en una infección.

Aplicar delicadamente solución salina

Es recomendable utilizar gasas esterilizadas para aplicar solución salina en la cabeza. Esto debe realizarse de forma muy delicada por al menos media hora. Con ello se ayuda al cuero cabelludo a expulsar la piel muerta y posible suciedad, sin dañar los injertos. Esto puede llevarse a cabo dos veces al día para mantener contenidas las bacterias que podrían infectar la zona.

Colocar antibióticos

Si se desea evitar de cualquier manera una infección tras la ejecución de un injerto capilar, es posible que el médico recomiende la aplicación de antibióticos de forma tópica. Colocando tanto en la zona donante como en la receptora, un suero especial que contenga algún tipo de antibacterial.

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